El Fundación Aliados hizo en Málaga borrón y cuenta nueva. Ni rastro quedó en el pabellón Francisco Aguilar del equipo mudo de juego que una semana antes jugó ante el Ilunion. El sol volvió a salir y el calor salió de las manos de Van Brunschot y Adrián Pérez, líderes en la victoria por 45-53 con la que el conjunto pucelano se alzó con su 11ª victoria de la temporada. Con este triunfo se demuestra que el Fundación Aliados gobierna en «su» liga con solvencia.
El camino hacia el triunfo no fue sobre un manto de rosas. Los pupilos de José Antonio de Castro cedieron la batuta del marcador en la primera parte al Amivel, que penalizaba los errores del Fundación Aliados. El presagio no era bueno para los vallisoletanos en los primeros compases del partido. Nerviosos y erráticos, los jugadores morados parecían sufrir un bloqueo que aprovechaban los andaluces para adelantarles antes del descanso (21-14).
El paso por los vestuarios reactivó a los hombres de De Castro que volvió tras la pausa más centrado y aclimatado sobre el parqué. La batuta de Ruggeri lideró a la orquesta morada en su recuperación de terreno. La solidez defensiva, la correcta elección de tiro y el control del rebote permitió al Fundación Aliados remar río arriba para llegar a la meta de la victoria antes que el conjunto Malagueño, que claudicó ante el empuje del conjunto pucelano, que volvió a contar con las bajas de Hadiazhar y Jonatan Soria.
Una nueva victoria que consolida al Fundación Aliados en la quinta posición (a falta de que Ilunion rellene su casilla de ‘debe’ en su casillero) y que le sitúa como el equipo más solvente de ‘su’ Liga, esa que está un peldaño por debajo de Bilbao, Extremadura, Gran Canaria, Albacete y el propio Ilunion… aspirantes al título liguero.
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